La taurina, un freno inesperado contra la inflamación de la vejez
Un estudio de Yale en Cell revela cómo este aminoácido controla una alarma clave del sistema inmune.
Un aminoácido presente en muchos alimentos y bebidas podría ayudar a frenar la inflamación crónica que acompaña al envejecimiento.

Investigadores de la Escuela de Medicina de Yale estudiaron la llamada "inflamación del envejecimiento", una inflamación de bajo grado que aumenta con la edad. En el centro está el inflamasoma NLRP3, un complejo de proteínas de las células inmunes que, al activarse, desata respuestas inflamatorias.
Descubrieron que la taurina actúa como un regulador de ese interruptor. Cuando los macrófagos detectan señales de peligro que activan el inflamasoma, liberan hasta el 80 % de su taurina; esa pérdida desarma una estructura interna de la célula, el trans-Golgi, y activa el inflamasoma. Restaurar la taurina dentro de la célula evita ese proceso. En ratones, reducir la taurina aumentó la inflamación incluso en animales jóvenes, y los suplementos alargaron su periodo de vida saludable.
Hubo una sorpresa: los niveles de taurina en sangre eran más altos en personas de 60 a 99 años. Por eso, el reto no sería simplemente consumir más taurina, sino lograr que las células inmunes envejecidas no la pierdan.
El equipo investiga ahora qué pasa con la taurina tras salir de los macrófagos.
Datos clave
- Los macrófagos liberaron hasta el 80 % de su taurina al activarse el inflamasoma.
- Menos taurina significó más inflamación, incluso en ratones jóvenes.
- La taurina circulante aumenta con la edad en humanos y ratones.
- Estudio publicado en la revista Cell en 2026.
Los autores sugieren explorar terapias basadas en taurina contra la inflamación de la vejez, aún sin ensayos en personas.