La batería que guarda energía con CO2 en lugar de litio
Una empresa italiana almacena electricidad solar comprimiendo dióxido de carbono.
En el centro de Cerdeña, una enorme cúpula llena de dióxido de carbono funciona como batería para guardar energía solar.

La empresa emergente milanesa Energy Dome desarrolló la llamada "CO2 Battery". Durante el día usa la electricidad sobrante de la red, normalmente solar, para comprimir y licuar el CO2, que se guarda en tanques de acero. El CO2 puede licuarse a alta presión y temperatura ambiente, algo que el aire no permite. El calor de la compresión se conserva en unidades de almacenamiento térmico.
Cuando se necesita electricidad, el proceso se invierte: el líquido se calienta, vuelve a ser gas y, antes de regresar a la cúpula, hace girar una turbina. Según la empresa, es un circuito cerrado que devuelve a la red el 75 % de la energía usada en la carga.
Las renovables necesitan almacenamiento de larga duración porque el sol y el viento no siempre están disponibles. Energy Dome afirma que su sistema guarda energía hasta 10 horas a la mitad del costo de las baterías de iones de litio, con componentes industriales comunes. Su planta de demostración ya funcionaba desde hacía dos años.
Datos clave
- Planta de 200 MWh en construcción en Ottana, Cerdeña.
- Vida útil estimada de 30 años sin degradación, según la empresa.
- Financiamiento combinado de 60 millones de euros del BEI y Breakthrough Energy Catalyst.
- Las cifras de costo y eficiencia provienen de la propia compañía.
La empresa planea replicar el módulo de Cerdeña en otras partes del mundo.