Los denisovanos sobrevivieron en el Tíbet comiendo de todo
Huesos de una cueva a 3.280 metros revelan su dieta durante decenas de miles de años.
Una costilla y miles de huesos de animales muestran que los denisovanos, parientes extintos de los humanos, vivieron en el techo del mundo durante mucho tiempo.

Los denisovanos son un grupo humano extinto conocido por muy pocos fósiles. Un estudio publicado en Nature en 2024 analizó restos de la cueva kárstica de Baishiya, en la meseta tibetana, a 3.280 metros sobre el nivel del mar.
El equipo examinó más de 2.500 huesos e identificó una nueva costilla denisovana, llamada Xiahe 2, de entre 48.000 y 32.000 años de antigüedad. Los huesos de animales, con marcas de corte, revelan qué comían: sobre todo ovejas azules, pero también rinocerontes lanudos, yaks, marmotas, aves e incluso hienas.
El hallazgo muestra que los denisovanos aprovechaban una amplia variedad de animales y supieron adaptarse a un ambiente de gran altitud durante decenas de miles de años, hasta épocas en que los humanos modernos ya se expandían por la región.
La costilla Xiahe 2 es un fragmento de 51,5 milímetros. Como su forma no bastaba para identificarla, se usó ZooMS, una técnica que reconoce especies por las proteínas de colágeno de los huesos. Después, el análisis de proteínas antiguas recuperó 4.597 posiciones de aminoácidos en 21 proteínas y la situó junto a los denisovanos, más cerca del individuo conocido como Denisova 3. Hasta ahora, de este grupo se conocían muy pocos restos, sobre todo de la cueva de Denisova, en Siberia, y de la propia meseta tibetana.
Datos clave
- Cueva de Baishiya, a 3.280 metros de altitud.
- Costilla Xiahe 2: entre 48.000 y 32.000 años.
- Más de 2.500 huesos analizados.
- Dieta: oveja azul, rinoceronte lanudo, yak, marmota, aves y hienas.
- Identificada con ZooMS y análisis de 21 proteínas antiguas.
Nuevos hallazgos en la región podrían aclarar cuándo y por qué desaparecieron los denisovanos.